Ayer nos llamó una vecina de Puerto Real con un buen susto.
Ayer nos llamó una vecina de Puerto Real con un buen susto. Había salido un momento a la Calle Ecuador para sacar la basura y la puerta se le cerró de golpe con las llaves puestas por dentro. La pobre estaba desesperada, con el bebé dentro de la casa. Fue una de esas llamadas de urgencia que no pueden esperar.
En cuanto nos avisó, nos pusimos en marcha. Llegamos en un abrir y cerrar de ojos, porque situaciones así requieren una respuesta rápida y eficaz, algo que los vecinos de Puerto Real siempre valoran de nuestro servicio de urgencia 24 horas. Lo primero fue tranquilizarla, claro, porque verla tan nerviosa no ayudaba. Luego, nos pusimos manos a la obra. Con cuidado y sin forzar nada, conseguimos abrir la puerta en un momento. Lo importante en estos casos es tener maña y las herramientas adecuadas para no dañar la cerradura ni la propia puerta. Ella estaba tan aliviada que casi nos abraza.
Al final, todo quedó en una anécdota y el bebé tan tranquilo dentro de su cuna. Fue una de esas jornadas donde ser cerrajero en Puerto Real te da la satisfacción de ayudar a alguien de verdad. Si alguna vez te encuentras en un aprieto similar, ya sabes dónde estamos.